La luminosidad es una de las claves del estilo nórdico. Desde el punto de vista arquitectónico, se persigue que la luz natural penetre en todas las estancias.
El wa representa la armonía, la paz, el equilibrio y la unidad, y se expresa a través de multitud de tradiciones, prácticas y actitudes. Quizá sea tan complicado de precisar porque influye en los aspectos de la cultura japonesa.
La filosofía del wa es una filosofía de cohesión armoniosa que se centra en las necesidades de la comunidad, en vez de en los intereses individuales y egoístas. Es una celebración de la interconexión de las cosas y de sus relaciones, en lugar de ver las cosas aisladas. Ya sea la ceremonia del té, el shinrin-yoku -baños de bosque-, la temporada de la floración de los cerezos o el Bushido -el camino del guerrero-, el concepto del wa lo recorre todo.
Esta idea no solo se refiere a la interconexión entre las personas sino también entre ellas y los objetos físicos. Se basa enla creencia de que los objetos poseen una especie de poder espiritual. El wa se basa en la búsqueda del equilibrio, encontrar la armonía entre las personas, el lugar en el que residen y cómo están conectadas, y la interacción entre todos esos factores.
Para realizar estos rincones mágicos llenos de armonía y estilo lo principal es comenzar a pensar en ambientes depurados y luminosos, usando un estilo atemporal que combina de forma única el diseño y la funcionalidad con la comodidad del hogar.
La predilección por los materiales naturales (sostenibles), en especial por la madera clara, el prodominio del blanco y de las formas depuradas.
Se trata de una renuncia a la ostentación creando líneas sencillas y calidas, en los que la naturaleza está siempre presente a través del protagonismo de la madera y de las formas orgánicas, dando como resultado un estilo relajante y de gran belleza que no deja indiferente a nadie.
MADERAS CLARAS.
Sin duda el tratamiento de a madera es uno de los signos de identidad de un estilo que se ha convertido en todo un referente en interiorismo. El pino macizo, el haya, la pauwlnia o el abedul dan personalidad a muebles de formas curvas, funcionales y ergonómicas, a menudo combinados con elementos en blanco. La utilización de la madera se extiende al recubrimiento del suelo, mediantes parqués claros, de aspecto rústico y sin tratar, en ocasiones pintados de blanco.
GAMA CROMÁTICA LUMINOSA
El blanco es el color rey del estilo nórdico, el perfecto aliado de la madera clara. Acompañado del crudo, del beis, del marrón claro, contribuye a aportar esa sensación de luminosidad y serenidad tan propia de los interiores escandinavos y desde la cultura japonesa por ejemplo la creación de un washitsu, una sala de este estilo con suelos de tatami, o el uso del papel, washi, una paleta más colorida, con azules pálidos, verde agua, naranjas o amarillos aporta viveza al conjunto mediante escogidos contrapuntos.
TEXTILES CRUDOS
Siempre sobre un fondo claro, preferentemente crudo, los complementos como cojines, plaids o alfombras suelen presentar diseños geométricos realzados por el negro, además de estampados orgánicos. Las alfombras refuerezan la sensación de calidez recubriendo los suelos de madera con lana ecológica, en tonos lisos o estampados geométricos, sin olvidar los imprescindibles felpudos de piel de borrego.
ACCESORIOS MINIMALISTAS
Lo superfluo está reñido con las líneas claras y la funcionalidad del estilo nórdico. Los complementos de decoración, sorprenden por su belleza y originalidad, mientras que la vajilla y los elementos de vocación práctica ofrecen una verdadera lección de diseño y ergonomía. Cabe mencionar por último la iluminación, siempre inteligentemente orquestada, que mediante pequeños puntos de luz aporta una mayor calidez.
Dentro de este estílo armonico además se destaca la sostenibilidad, desde la aversión japonesa a los desperdicios que como resultado se han desarrollado en muchas tradiciones y prácticas culturales, nos aseguramos de que los objetos sacan todo su potencial y siguen siendo útiles, se hace hincapié en la reutilización, la reparación y el reciclaje, reduciendo así el número de cosas que se desechan.
Como frase, mottainai que ha sido utilizada por parte de los ecologistas, cabe destacar que la ecologista y activista social ganadora del premio Nobel Wangari Maathai utilizó por primera vez la palabra durante una cumbre de Naciones Unidas sobre el cambio climático: “Incluso a nive personal, todos podemos reducir, reutilizar y reciclar, lo que en Japón se denomina mottainai, un concepto que, además, nos anima a expresar gratitud, a respetar y a evitar los residuos”.
Gratitud y respeto hacia los objetos están implícitos cuando algo es mottainai, con frecuencia es un tipo de disculpa, una expresión de arrepentimiento y la admisión de que se ha dejado pasar una oportunidad de algún tipo. Cuando algo es mottanai, puede que ya sea demasiado tarde, así que conviene esforzarse para asegurarse de que las cosas alcancen su máximo potencial, durante todo el tiempo es posible. Las cosas pueden repararse, preservarse, tener otra oportunidad o una segunda vida para ampliar su utilidad en vez de ser desechadas sin necesidad.
El concepto entonces de mottainai está muy vinculado al de wabi-sabi, una estética y cosmovisión japonesa que promueve la aceptación de la transitoriedad, la caducidad y la imperfección, y la belleza del viaje y del paso del tiempo.
Directo Cristina Vilches en mi canal you tube